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Imágenes del accidente.
Tragedia en Madrid.
Vea el reporte del accidente en video.
Beatriz Reyes, de 41 años, recibió el alta del hospital
madrileño en el que se encontraba ingresada desde que el pasado
miércoles el vuelo JK5022 se estrellara en su intento de
despegue hacia Canarias.
El piloto de la nave retrasó inicialmente el vuelo al
detectar un problema técnico, pero luego recibió autorización
para el despegue. Una comisión investiga las causas del
siniestro.
"Quizás (el avión) no iba con tanta velocidad, pero yo lo
achaqué a que como el avión había vuelto (a la puerta de
embarque) y había vuelto a regresar pensé que era un tema mío,
no sentí nada," dijo Reyes en rueda de prensa acompañada del
Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José
Güemes.
"Cuando me di cuenta es cuando el avión tira del ala, pensé
'aquí pasa algo,"' señaló.
La ciudadana canaria, que se hizo un torniquete y salvó a
dos niños al retirarles de encima los asientos que les
aprisionaban, restó importancia a su acción y dijo que
cualquiera hubiera hecho lo mismo en su lugar.
"Cuando me levanto, hay gente que pide ayuda, y había unos
niños que tenían unos sillones encima, lo que hice fue
sacarlos y apartarlos para que no estuvieran aprisionados,"
contó la mujer, en algunos momentos muy emocionada.
"Sé que se me ha valorado por esa acción, pero creo que
todo ser humano, en cualquier momento ayuda a cualquier persona
que pida ayuda," añadió.
Reyes contó el sentimiento contradictorio que le supone
llegar a su tierra: "Están llegando los cuerpos y yo llego
caminando".
"Soy afortunada, el 20 de agosto he vuelto a nacer, de
hecho ellos me han puesto en la planta de maternidad,"
bromeó,agradeciendo el apoyo médico recibido en el hospital.
Tras el alta de Reyes y de un niño de 6 años que
aparentemente fue uno de los que ella salvó y que ayer salió
del hospital, 16 personas permanecen ingresadas, dos de ellas
muy graves y dos graves.
Respecto a las identificaciones de los cuerpos, según
informaciones de medios hasta ahora han sido identificadas 103
de las 154 víctimas mortales del siniestro, el peor de la
aviación española desde 1983.
Las labores que se están llevando a cabo a través de
pruebas de ADN se están viendo retrasadas por el mal estado
de los cuerpos y, en algunos casos, por la falta de muestras de
referencia.
Terra Venezuela / Reuters
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